Monólogo

Finalizada

¡Hola, testamig@s! Hoy queremos daros algunos consejitos a la hora de hacer una correcta elección de vino para cada ocasión. A quién no le ha pasado alguna vez que no sabe qué botella elegir de entre todas las que hay en el estante… ¿vino blanco, o tinto? ¿el precio de la botella es un buen indicador de su calidad? Pues, chic@s, hoy veréis que no hay que ser un expert@ para poder reconocer un buen vino.

¡Vamos a ello, resolvamos algunas de esas dudas que siempre nos rondan por la cabeza!

El primero y más importante consejo que vamos a daros hoy es que, ante todo, hay que disfrutar del momento ya sea en solitario, con familia o amigos y, si éste va acompañado de un buen plato de comida, mucho mejor. La excusa para reunirse y compartir un buen vino es siempre fácil de encontrar. 

1.- Olvídate de la regla del precio: parece obvio pensar que un buen vino tendrá un precio mayor que otro de menos calidad. Podríamos decir que, por norma general, puede ser así pero no siempre ya que algunos de los mejores vinos tienen precios muy asequibles.

2.- Usa tu percepción: lo más importante a la hora de elegir un vino es que te guste así que, en la primera impresión, sin que tengas condicionantes de ningún tipo, uses el sentido del olfato y del gusto. Si en la primera impresión te ha gustado lo que has probado, seguro que esa es una buena elección.

3.- Busca sellos de identidad: de entre la variedad de etiquetas que se presentan en las botellas las hay más bonitas, más serias, más sobrias o menos lucidas. Sin embargo, en un vino de calidad encontrarás, en la etiqueta, lo sellos de identidad de la Denominación de Origen como D.O.C., D.O.C.A., D.O.C.G., D.O. o A.C. lo cual garantiza que estos vinos se someten a controles e indican un nivel alto de calidad.

4.- Según el tipo de vino éste armonizará con unos platos u otros. Por ejemplo, los vinos blancos son perfectos para sopas y cremas, verduras, pasta, tortillas, mariscos y pescados, aves… Los rosados armonizan muy bien con la charcutería, la pasta, la ternera y las aves. Los tintos brillan acompañados de arroces, legumbres y estofados, carnes rojas y quesos curados. 

5.- Encuentra los errores: los vinos, tanto de buena como mala calidad, pueden presentar errores a causa de la oxido-reducción como que el vino no presente frescor, esté apagado, tenga aromas a papel, óxido, rancio. En ese caso tendremos que desechar la botella.

Y, finalmente, y tal y como os hemos dicho al principio de este post, la principal regla para la elección del vino es que os guste a título personal así que… ¿por qué no empezamos a probar algunas variedades para descubrir cuál es nuestra favorita?