Kleenex® balsam, y ¡di adiós a las narices rojas!

Finalizada

Kleenex® forma parte de tu vida desde siempre. Y es que fue en los años 20 del siglo pasado cuando Kimberly-Clark, un fabricante de papel, se expandió y desarrolló el uso del papel crepé en la fabricación de su primer producto para el consumidor, Korex. Los científicos crearon un papel mucho más suave, y así nació la idea de las toallitas faciales Kleenex®. 

El tejido fue registrado por Kleenex® y presentado en 1924 como limpiador de cold cream o desmaquillador, un sustituto desechable de las toallitas faciales. El nombre Kleenex® es la abreviatura de la palabra “cleansing” – limpiador – unidas a la K mayúscula y la X adoptadas de Kotex.

Por aquellas fechas, el investigador jefe de Kimberly-Clark sustituyó sus pañuelos por las toallitas desechables para combatir los síntomas de la fiebre del heno. Tuvo la sencilla pero brillante idea de comercializar Kleenex® para sonarse o para otras necesidades relacionadas con la nariz. El concepto fue un boom, y en 1930 se lanzó la idea de Kleenex® de sustituir los pañuelos por toallitas desechables. 

Kimberly-Clark y sus marcas reconocidas a nivel global, forman una parte indispensable de la vida de muchas personas en más de 175 países. Todos los días una de cada cuatro personas alrededor del mundo confía en los productos Kimberly-Clark para el cuidado de la salud, la higiene y el bienestar. Con marcas como Scottex®, Kleenex®, Huggies®, DryNites®, Pull Ups® y Little Swimmers®, Kimberly-Clark ocupa los primeros puestos en cuota de mercado en más de 80 países. Para mantenerte al día con las últimas noticias y conocer más acerca de los 141 años de innovación de la compañía, visita www.kimberlyclark.es, o síguenos en Facebook o Twitter.

Desde que las toallitas Kleenex® llegaron al mercado en 1924, han sido la marca nº 1 del mundo en toallitas faciales, y hoy son un icono a nivel mundial. Y desde entonces hasta ahora Kleenex® no ha parado de mejorar e innovar. ¡Ahora va a acabar con las narices rojas!